Un nuevo desafío, la cibermilitancia...
La militancia vuelve a las calles, alza la voz otra vez. Después de tantos años de creer que no valía la pena nada, de pensar en política como una mala palabra, de no querer participar, de callarnos tantas ideas, de que no nos dejaran decir ni hacer nada, de no saber nada, de no tener interés, algo, Alguien nos devolvió la ganas de creer, de formar parte, de ser parte de esta transformación, de aportar algo desde el lugar donde podemos, porque hoy estamos convencidos que este es el camino, y sabemos que no podemos dar ni un paso atrás. La militancia de siempre, los grande y los chicos, y nosotros los jóvenes, sabemos que tenemos que redoblar esfuerzos día a día y comprometernos con las causas más que nunca. Que tantos logros perduren en el tiempo y se profundicen los cambios es nuestra responsabilidad, la de los militantes.
Como militante políticamente activa y comprometida con el proceso histórico que estamos viviendo, tanto yo como mis compañeros reflexionamos siempre la importancia de convertirnos en militantes integrales, en formarnos de manera tal que podamos defender este modelo, y levantar nuestras banderas en todos los ámbitos. Tanto la militancia de base como la cibermilitancia, son pilares fundamentales.
La cibermilatancia a partir de 2004 con las nuevas tecnologías, permitió mostrarnos a todos aquellos que estábamos despertando nuestro interés por la política, que percibíamos el cambio a partir del 2003, una alternativa, una voz distinta de aquella que se pensó que era independiente, nos mostró otra cara de la realidad, esa realidad que tantos inventaron según sus interés. Este proceso de re-surgimiento de la militancia y de democratización de la palabra, de la comunicación, se dio casi de la mano.
Hoy contamos con la posibilidad de discutir ideas, posturas, leer y producir contenido, y compartirlo con todos aquéllos que pueden estar de acuerdo con nosotros o no, y de conocer y multiplicar fuerzas con todos aquellos con los cuales compartimos los mismos sueños y levantamos las mismas banderas. Nada de esto hubiera sido posible si no contáramos con el apoyo de gran parte de la sociedad que hoy está dispuesta a escuchar nuevas voces, que se canzo de la mentira y que quiere seguir adelante para profundizar este camino de democracia, de equidad, igualdad, y tampoco hubiera sido posible sin el apoyo y decisión política de un gobierno, el cual permite y defiende la pluralidad de voces e incita a la formación y reflexión de todos los ciudadanos.
A militar en todos los espacios...
A militar en todos los espacios...
